7 de agosto de 2013

Si todo no hubiera sucedido como tenía que suceder

¿Sabes?
Hay quien dice,
que el Conejo Blanco ha dejado de mirar las manecillas del reloj, 
ahora se preocupa por su adorada Alicia que no deja de crecer

Que Peter Pan volvió, -por supuesto que volvió- para perderse otra vez entre los rizos de su niña perdida.
Y Wendy esperó -por supuesto que esperó- pero una noche, cerró la ventana, y entonces, ya era demasiado tarde.

Si todo no hubiera sucedido como tenía que suceder
ahora el Lobo Feroz estaría adivinando el color de las bragas de una no tan inocente Caperucita
El Sombrero Loco habría dejado de hacer sombreros para hacer feliz a Alicia.
Y todas las niñas hubieran crecido menos una, Wendy.

Pero todo sucedió como tenía que suceder, 

y tú sigues llegando tarde. 


Y me alegro 

8 comentarios:

Le murmure dijo...

Siempre llegamos tarde, demasiado tarde, perdiendo cada oportunidad para conseguir aquello que añoramos. (Me ha gustado mucho tu entrada)

Mía Martín. dijo...

Hermoso e intenso.
Te sigo.

Emily Armstrong dijo...

Corta entrada, pero me ha gustado mucho. Te sigo.

Blue dijo...

Es la primera entrada tuya que leo, y ya tienes otra lectora fija. Nunca me ha gustado llegar tarde, por miedo a perder oportunidades. Bonito texto. Un saludo. ^^

Bacio dijo...

Muchas veces es cuestión de darse la vuelta, y no mirar atrás. Dejar que quien tenga que llegar tarde lo haga, porque al fin y al cabo, aquí la que importa eres tú.

Oski dijo...

Quizás el cuento, aunque con un final que no nos gustaría, tenga el final correcto.

Abrazos.

David dijo...

Pequeña, veo que no escribes desde agosto. Espero que sólo sea una pausa. NO dejes de escribir, por favor. Yo estaré aquí para leerte. Todo va genial por Normandía.
Un besito muy muy fuerte.
:)

Cris J. dijo...

Es de las formas más bonitas que he visto de contarlo.
Escribe, escribe.

http://teoricaadelcaos.blogspot.com.es