6 de junio de 2013

Road

Siempre nos había gustado la carretera, el olor a gasolina, el asfalto bajo las ruedas. Sentir como te golpea el aire la cara mientras la buena música incitaba a comernos el mundo.

Quizá si los dos no hubiésemos sido desde siempre tan impulsivos, ahora no tendríamos tantos kilómetros entre las costillas, tantos paisajes de cuento en la orilla de la retina, tantos acantilados en el fondo del alma.
Quizá si aquella vez no te hubiera dicho que prepararas las maletas de madrugada, no te habrías enamorado del mar.
Y yo, yo, bueno, aunque no te lo hubiera dicho, me habría enamorado de ti de todas formas.

4 comentarios:

Oski dijo...

Porque del amor, por mucho que se intente, jamás se puede huir. Aunque tu amor encuentre la paz en otros brazos...

Aún así no me canso de bailar carreteras. Me quedo en esta para recorrer kilómetros.

¡Salud!

E.C. Belmont dijo...

esto está super lindo <3
tu blog me ha gustado mucho n.n tiene un diseño muy bonito

Catalina Cabrera Quilape dijo...

¿Dices que yo escribo bien?, esto me ha encantado, genial.
Voy a seguir tu blog para saber más de ti. Cuando salga de los exámenes lo recorreré entero, también tu ffn.

favole dijo...

Hay cosas de las que un@ no puede alejarse, como el amor. Por muy lejos que nos vayamos siempre acaba encontrándonos, y si no hubiera sido de un modo hubiera sido de otro. Hay cosas inesquivables en esta vida.
Me ha puesto la piel de gallina tu entrada. Preciosa, sin más. Tiene una fuerza y una certeza imparables.
Maravilloso tu blog, te sigo las huellas desde ya!!!
Un fuerte abrazo!!!