29 de septiembre de 2012

Lo que susurró ella después de 52 noches y un día

(Lo que susurró ella después de 52 noches y un día)

Hace demasiado tiempo que me cansé de besos en esta diáfana soledad de abrazos al tequila. 
Y si te lo dijera, me mirarías con esa sonrisa torcida y reirías sin creértelo del todo, pero esta vez sí, es de verdad.
Ya no los quiero, ni con lengua ni sin ella. Ni siquiera... ¡imagínate! ni siquiera en el cuello
Que después de tus ausencias, el punto débil se ha hecho más fuerte, o eso dice.

1 comentario:

Lenda Heisenberg dijo...

El cuello miente... ¡Oh y tanto que miente! (me gusta mucho este mini texto, muy sincero)