3 de junio de 2012

Cuando Invierno llega



Sentada en la mecedora lee, mientras fuera, las hojas marrones de los árboles se tambalean, comenzando su baile invernal hasta terminar llevadas por el viento en cualquier otra parte.
La mirada melancólica se posa sobre la cornisa observando a los pájaros, que, atareados, preparan sus pequeñas maletitas para hacer un viaje que durará muchos días y muchas noches y así poder dar esquinazo al frío.
Llaman a la puerta con tres golpecitos. Deja el libro en el sillón junto a la manta con la que se estaba tapando, pues el frío comienza a llegar y hiela hasta el alma
No espera ninguna visita, -o por lo menos aún no- piensa, y entre dudosa y extrañada abre la puerta. Tiembla porque quien está en el marco de la puerta con una sonrisa, le hiela el alma más que un iceberg. Balbucea, no puede articular palabra alguna, ni siquiera moverse unos milímetros, esos ojos azules que tanto la habían regalado la han hipnotizado otro año más.
Él está en el rellano con abrigo negro, bufanda gris, acompañado de su maletita y su sonrisa. ¡Qué sonrisa! 

Había llegado. Él con su Invierno, con sus tazas de chocolate caliente, sus madrugadas heladoras y sus amaneceres blancos. Con sus sonrisas de nieve y sus abrazos de viento. Cuando Invierno llega, hace que todos temblemos, intentando resguardarnos del frío como osos, invernando.

En el momento en el que la primera hoja cae, es cuando Invierno llega para quedarse, saludando a Otoño con una sonrisa que avecina la primera nevada

Compartirán momentos y sonrisas las primeras noches heladoras y quizás y sólo quizás algún que otro beso entre las mantas, hasta que Otoño tenga que marcharse. Aunque ella refunfuñe y patalee porque no quiera irse, ni separarse de él.

Su corazón se había propuesto ganar la carrera de bombeos por segundo y el escalofrío recorre su espalda de abajo a arriba, por toda la médula espinal cuando, a la mañana siguiente Invierno pronunció esas cuatro palabras.
-¿Me echabas de menos?


Todos muertos de calor y yo hablando de Invierno. No tengo ya remedio. Mucho ánimo para todos aquellos que estén con exámenes finales (o no tan finales) ¡un último esfuerzo que ya no queda nada para disfrutar del verano!. Muchísimas gracias por seguir leyéndome pese a que suba entraditas muy de vez en cuando. Aviso que en estos días voy a cambiar el diseño del Blog y espero que os guste. Un abrazo gigante para todos. Os quiero mucho, mucho.
Gracias a David, por darme ése empujoncito que necesitaba.

2 comentarios:

dijo...

Realmente me encanta, este texto y todo tu blog. Enterito:333333333
Me siento muy identificada con el y creo que tienes una magia impresionante a la hora de escribir. Si tienes un momento, aunque sea pequeñito te agradecería que me leyeses y si te gusta te quedases.
http://22manerasderompermeelcorazon.blogspot.com.es/
Bisous

Andrea Neptune dijo...

Alksjdlfkjaslkdjgkls. ¡Precioso no, lo siguiente, Lish! :) Hacía mucho tiempo que no te leía, y me he decidido a pasarme por aquí a ver si tenías algo nuevo publicado :3 ¿Sabes? A mí me encanta el frío. El verano sólo me gusta por las vacaciones xDD Así que comprendo que tengas ganas de hablarnos del invierno. Tus letras son mágicas :)
¡Un besazo!