15 de octubre de 2011

El gato de plástico y el monstruo lunático.

¿A quien no lo han asustado con historias sobre monstruos? Sí, esos que son espeluznantes y horribles, que asustan a niños para después llevárselos, metidos en un saco para comérselos.  Pero seguro que también habeis oído hablar de monstruos que no asustan, porque son Galletívoros y sacan sonrisas a los niños.

Pero el monstruo de nuestra historia no le gustan las galletas, ni tampoco asusta a los niños, ni siquiera se los come. No, porque es un monstruo alérgico, caótico y anecdótico.

Escuchad la historia del monstruo que se metió en un armario.

Horrorizado, y sin saber donde se había metido, temía estar encerrado en un armario empotrado.
Era un monstruo claustrofóbico, apoteótico, cronométrico que estaba encerrado, acorralado, ensimismado.
Se recuesta en un pantalón de cartón, muy molón.
Y d e r e p e n t e oye un ruido, escondido, perdido.
Se encuentra con un gato de plástico, elástico, sádico.
Y el gato gimnástico, orgíástico,tarántulo,
tiene un hijo feísimo, flaquísimo, solísimo.
El monstruo que siempre fue simo, cimo, enésimo
al verlo tan pálido, escuálido, esdrújulo,
le cuenta que siempre fue lunático, asmático y matemático.
Así pasan los días y el gato olvida que es gimnástico, orgiástico (de plástico) y el monstruo que es claustrofóbico, cronométrico, matemático.

Ahora el monstruo vive en el armario, empotrado, afibrado, cementado y el gato siempre va a verlo, a mecerlo, a lamerlo, porque no quiere borrarlo, traicionarlo, olvidarlo.

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