12 de julio de 2014

A todas mis catástrofes

A todas mis catástrofes:
(Estoy abrazando a la tormenta con las manos desnudas y no para de llorar.
Dice, tienes una luz errante, un duende entre los rizos, un monstruo-tempestad debajo de la piel
y aun así
no
puedo
parar
de
temblar)

I.
Vivir es un conjunto de muecas, luces y voces.
Me recorro desde el dosmilsiete y a ti desde y cuarentayocho. 
No quiero quedarme a vivir en mis propias ruinas pero a veces, tengo el trastorno obsesivo compulsivo de la delicadeza con la que se puede derrumbar un castillo. 
Sigo creyendo que los labios tienen memoria. 

II.
El aire está contaminado. Respiro. Te respiro. 
Tengo la voz llena de lágrimas desde hace tres noches. 
Debería estar prohibido suicidarse en Primavera. 
Enfermedades latentes, miradas limpias.
Espejismos de risas que ponen en punto muerto el Corazón.

III.
Hay sentimientos que no puedes hacer cuento. Ojalá inventar colores que sólo se ven con las manos.
Ponemos canciones tristes para sentirnos mejor. Y vuelvo a escuchar Nirvana y Besos de Perro. 

IV. 
¿Qué se hace cuando no tienes ganas ni de leer? 
¿reeler Rayuela, Cortázar?
Se aceptan sugerencias.

V.
Gama cromática del cambio climático:
Rojo de revolución. Rojo de cárcel. Rojo de intensidad. Rojo de sangre.
Azul de océano. Azul de fragilidad. Azul de alma. Azul de madrugadas. 
Dualidad.
Presión baja. 
Por favor, antes que la ideología, el respeto. 
Gracias y buena suerte.